viernes, 29 de noviembre de 2013

Desafío D30 #29: Manía que tengas a la hora de jugar

Más que manías, querencias.

Me gusta  que la gente esté cómoda en la mesa. Esto es un trauma que me quedó de pasarme tardes enteras a los 11 y 12 años roleando en el suelo de piedra de la entrada de mi casa.

Me gusta usar mis propios dados. Como máster tengo unos 200 para compartir, pero esos que "son míos" pues eso... SON MÍOS.

Me gusta que se piense un poco en la historia personal de los personajes jugadores, o intentar desarrollar algo durante la partida en base a las tramas que van surgiendo. Esto favorece mi labor y al mismo tiempo demuestra interés.

Me gusta escuchar tanto como que me escuchen; detesto las conversaciones paralelas que no tienen que ver con la partida, aunque no esté hablando contigo o de tu personaje en este momento. En una escena de retorcida duda moral para un pj  el hecho de que tú estés hablando de lo buena que está la de la cafetería de al lado con otro jugador, pues como que no. Entiendo que si yo como máster debo estar atendiendo el 100% del tiempo, el jugador no debe ser menos. Porque a veces se habla de cosas que afectan a todos. Lo veo como leer Juego de Tronos, pero solo las partes de Jon Nieve, que es el que me mola o interesa.

Me gusta que todos aportemos algo. Con esto quiero decir que detesto al típico jugador que se sienta en la mesa, se come un bollo y pone cara de que tienes obligación de entretenerlo, pero que acaba por aportar nada a la partida. Me las he visto con alguno de estos y, la verdad, es como pretender hacer cine con la carapalo de Crepúsculo.

Me gusta más jugar con amigos. Con esto indico que me cuesta jugar con gente que conozco poco. En encuentros y situaciones en las que venía alguien "invitado" por otro jugador noté que me corto o actúo distinto. Pero me adapto, ojo.

Bufff, lo dejo, que veo que soy muy maniático...