sábado, 2 de noviembre de 2013

Desafío D30 #2: Juego Favorito

 Bufff... vaya pregunta. Me viene a la cabeza lo que le preguntan al prota de Alta Fidelidad sobre sus 5 canciones favoritas y él responde “pero ¿en qué situación?”. El juego favorito de cada uno depende de muchísimos factores, desde la peli que esté de moda en ese momento, o el libro que me está enganchado. Yo, como casi todos vosotros, he jugado a muchos juegos, desde Rolemaster a Ork! pasando por lo menos 30 juegos por el medio. Y, en general, me han gustado TODOS. Me lo he pasado bien con todos y cada uno de ellos.
Yo respondería a varias preguntas en esta entrada: cuál es el juego que me genera más nostalgia, cuál es con el que me encuentro más cómodo y cuál es realmente el que considero “mejor”.

Más nostalgia, por supuesto, MERP. Es el juego “de verdad” con el que empecé, y jugaba en una época que, por ejemplo en vacaciones, jugaba casi todos los días por las tardes. Fueron muchas horas de diversión, descubrimiento y epicidad, en una edad que te marca, por razones obvias, más que en resto. También tendría que nombrar Vampiro: La Mascarada. Narrando una crónica en la Venecia del XVI fue donde conocí a mi compañera y madre de mi hija.

Más comodidad, en estos momentos, serían Gumshoe o Mundo de Tinieblas (el clásico). Son juegos con reglas no determinantes, muy dúctiles y es fácil que el narrador lleve las cosas con calma sin que se desmadre la cosa. Yo cuando narraba Vampiro pedía muy pocas tiradas procurando usar el sentido común, la teatralidad y permitir una coherencia en el flujo narrativo que fuera a la vez divertida y enriquecedora para todos como experiencia. A veces es divertido “pasarlo mal” y sufir un poco.

“Mejor” juego. Qué difícil. El Anillo Único me parece un gran juego, pero no podría decir si es el mejor al que he jugado. Dungeons, no; ni de broma. Ni Star Wars d6. Y D20, en general, menos. Rolemaster y Runequest son grandes, pero no sabría si uno es mejor que otro, o que cualquiera de los demás que hay. Nunca he sido sectario en una afición tan amplia y rica, con tantas formas de jugar como aficionados. Así que voy a dejar sin contestar ésta, y así no me caso con nadie.

Bueno, pues ahí queda eso. Creo que no tengo juegos favoritos, si no momentos de juego favoritos, que dependen de la gente y del momento, mucho más que de una ambientación o un sistema.