jueves, 26 de diciembre de 2013

La Desolación de Smaug

Ha sido más bien MI desolación, pero en fin. Ojo que aviso:



En general me ha gustado volver a sentir la Tierra Media en pantalla grande (y tan grande: pantallón de la sala ISens de Cinesa As Cancelas), pero el guión es un desastre sin pies ni cabeza que destroza el libro de cabo a rabo. Vale, soy un purista y me hubiera gustado que, ya que estás adaptando un libro, intentaras ser fiel a ese libro. Si en la primera película ya encontrábamos despropósitos de la talla del trineo de Radagast, en esta hay una serie de cosas que, personalmente, me parecen insultantes. Y el personaje de Tauriel no es lo que más. Todo el personaje de Bardo, deconstruido cual tortilla de patata por Ferrán Adriá, resulta que ya no es capitán de una compañía de arqueros de la guardia de la Ciudad del Lago... ahora es un contrabandista con una vena Che Guevara... tócate el nabo. De Beorn mejor no hablar (ni de su caracterización, que no me gustó nada...), ya que se pasa por el forro la buenísima escena de la entrada paulatina en su casa. Y diréis: joder, es que no se puede poner todo... Ya, pero es que llena el guión con diálogos absurdos o escenas que no vienen a cuento quitando otras muy importantes. Los elfos del Bosque Negro, pues bien, prefiere presentarlos como picadoras de orcos y luego tenemos un Thranduil que ya sabe todo el plan de Thorin antes de preguntar. Pues vale. 
¿El Lago? Me gustó la forma de la ciudad, se respira realidad, pero el gobernador y sus minions, pues como que no. Y la separación del grupo de enanos... debido a orcos con flechas envenenadas de "soplo negro"... jasúsmaríayjosé.
¿Smaug? Me gustó el aspecto, aunque yo tengo más en mente las versiones de McBride de la portada del suplemento de Criaturas de la Tierra Media y la del cómic del Hobbit de David Wenzel (como Beorn, me lo imaginaba más a lo Wenzel). No me gustó que el dragón no tuviera brazos y alas, sino unas alabrazos que no me convencen para un dragón tan majestuoso.

En fin, que del 1 al 10 le pongo un 3 ó 4. Y pánico me da la tercera en verano, a ver con qué nos sale (muerte de Tauriel asegurada, claro).