viernes, 27 de septiembre de 2013

AR-08 (y III): Silent Memories

Silent Memories es un juego de rol de ciencia ficción creado por Chad Wattler que se basa directamente, aunque no lo diga así, en la película Pandorum. 

La premisa es simple: te acabas de despertar de la hibernación en una nave que, por alguna razón, está fallando. Además de los desperfectos parece que hay una amenaza rondando la nave. Tienes una formación específica y eres bueno en lo que haces: ya seas el Comandante, el Ingeniero, el Médico o un Técnico, eres de lo mejor que puede ofrecer la Tierra. El problema es que, de casi todo lo demás, no recuerdas nada. Ni tu nombre, ni si estás casado, ni tu infancia, el nombre de tus hijos, qué año es, cuánto has dormido... nada.

El sistema de juego se basa en Esfuerzos: cada vez que tengas que reparar algo in extremis, o escapar de un enemigo que te arrancaría los ojos, usarás una torre de jenga, del cual extraerás de 1 a 3 palos (yo tengo una multicolor con un dado: tiras el dado y sacas una del color que corresponda).

Los esfuerzos son estresantes, y la tensión resultante provoca que sobrevengan Recuerdos. Los Recuerdos son notas escritas previamente y dobladas por el máster, que el jugador recoge del centro de la mesa o que el máster pasa en secreto al jugador que pueden ser tanto recuerdos como emociones, impresiones o alucinaciones. Algunos ejemplos serían: "Llovía el día del Lanzamiento",  "Nadie regará las plantas de tu casa", "Ves a tu hermana cruzando por el pasillo y la pierdes de vista... pero no puede ser, ¡murió en la Tierra!", "¿Estará ella en la nave?", "La noche antes del lanzamiento te emborrachaste con alguien que bromeaba con hacer estallar la nave en mil pedazos". Algunos de esos Recuerdos implican a otros, como "El Médico falseó las pruebas de acceso, haciendo que alguien perdiera su plaza en la nave", "Tienes el mismo tatuaje en el brazo izquierdo que el Comandante". Cuando esto sucede puedes compartir el Recuerdo con el otro jugador. 
A medida que se extraen piezas de la jenga ésta pierde estabilidad, y acabará cayendo. Según las reglas en ese momento ocurre algo determinante a nivel juego, que no spoilearé. 

El juego es sencillo y pensado para un one-shot. Me llamó especialmente la atención lo de utilizar la torre para resolver las acciones. Creo que es "injusto" utilizar algo que requiera destreza física, pero también creo que las caras de concentración y tensión generadas reflejaban las caras de los personajes arreglando fugas de aire en traje EVA en el exterior de una nave interestelar.

Yo pasé del sistema de Diáspora en el que jugaba la minipartida de Hard SciFi (FATE), y para el final que pretendía dejé a los jugadores sin fichas y con la torre de jenga en medio de la mesa. Las caras que iban poniendo al ir "recuperando" la memoria, al ir enlazando con sucesos de las dos partidas anteriores y al ir extrayendo con cuidado las piezas de la torre me encantó. Por diversos motivos uno de los jugadores solo podía quedarse hasta las 23h ese día: esan las 0:30 cuando nos despedimos.

Además fue un pasote, porque sacaron casi 25 piezas y la maldita torre parecía pegada con loctite.

















Así se quedó la cosa al final de la partida

En fin, la trama implicaba que la nave llevaba a la flor y nata de la humanidad, y alguien había saboteado el soporte vital y otros sistemas. Los tres buscaban a un terrorista, solo para entender finalmente que los terroristas que querían hacer volar a los ricos y poderosos inútiles y mezquinos que habían conseguido huir de la Tierra en esa nave eran ellos mismos. Y al final, aunque de manera abrupta, consiguieron destruirla y completar su misión.