miércoles, 13 de junio de 2012

Retrocloning in the night!

Ahora que los juegos viejunos (uy, perdón: VINTAGE), están de moda nos hemos puesto a jugar una campaña corta con las reglas del manual de Aventuras en la Marca del Este.

La primera partida fue (con pj pregenerado) al Retorno a Brookmere y la verdad es divertido volver a jugar al viejo estilo, cuando lo de rolear y narrar era algo puntual, y lo de crear tramas y subtramas con microtramas dentro de metatramas era impensable.
Tenemos al elfo pj de Brookmere, Brion (renombrado como Rahl), a un paladín llamado Lénar algo amnésico y a un muchacho apto para la magia llamado Marduk. 
Estamos ahora con un escenario sacado del Dungeon Crawl Classics, concretamente el #1. Y pasándolo bien.
Por ahora salen sitios como Archbridge, Silverton y demás, pero creo que acabarán apareciendo nombres inventados y creados un poco sobre la marcha, a ver qué sale. Aparte de en Tierra Media jugué mucho los Reinos Olvidados y Greyhawk, y prefiero siempre lo original por tópico que sea al final que lo predecible por ser conocido (¿quién de vosotros se perdería si cayera ahora mismo en medio de Los Valles o de Rhovanion, so panda de frikis?, pues eso, mejor inventar).

Mañana, partida.
Y es una sensación distinta jugar con un sistema tan plano y sencillo, y al mismo tiempo tan rico. Es como jugar de nuevo en mi Spectrum 128k, o a mis libro-juegos, o a La Espada de las Gemas Mágicas, mi proyecto de séptimo para la clase de Pretecnología (sí, un juego de Rol con tablero. Y sí, aprobé con nota).

Mañana, partida.
Y a reírse un rato con viejas anécdotas como la que siempre cuenta Díndae, la del máster que puso a los personajes en un bosque con un castillo misterioso al oeste. Los jugadores fueron al norte, y la contestación fue: "o van al oeste, o no hay partida". Porque ahora no, pero antes había mucho de éso.

Lo dicho: mañana, partida. ¡Y a levelear!