martes, 23 de agosto de 2011

La de juegos que tenemos.

Hay que ver. 

Yo me considero aficionado al rol, entre otras cosas. Me gusta leerlo, jugarlo, saborearlo, disfrutarlo. Y coleccionarlo. Hay juegos grandes, pequeños, completos, sencillos, ilustrados, sosos, complejos, fáciles, en tapa dura, en PDF... De todo.

Y me encantan todos. Desde todo el extenso (y denso) material que tengo para MERP o La Llamada de Cthulhu (casi todo) hasta mi preciado Cat, de John Wick, comprado en Londres.
Lo que me encanta de esta afición es la inmensa variedad que tenemos: puedes ser un paladín de brillante armadura en Krynn, un vampiro conspirador en la Venecia del XVI, un piloto kamikaze de A-Wing sacrificándose por el grupo, un bibliotecario que ha leído lo que no debía en el París de 1926, un bárbaro hollando los reinos hibóreos con sus sandalias...

Incluso podemos ser paladines en diversos lugares (y sistemas de juego). No es lo mismo ser piloto de caza en Star Wars que serlo en Battlestar Galactica, Traveller o Eclipse Phase. 

Por eso, habida cuenta de que hay múltiples mundos, múltiples sistemas y múltiples formas de jugar... ¿por qué hay gente que juega siempre igual?
Dale a la rueda para la cara, pero el resto queda igual...

Es curioso, pero en mi experiencia me he encontrado gente que ya puede ser guerrero, oficinista, mercenario, ladrón, policía, cura, guardabosques o diletante: siempre son el mismo personaje. Es como ver una película de Meg Ryan o de Hugh Grant.

Y me pregunto: ¿por qué, entonces, no intentas asumir una nueva personalidad o rol (ésto va de éso) ya que esta maravillosa afición te lo permite. Sinceramente me cuesta entender la razón.
Entiendo que haya ciertos roles más fáciles de asumir por unos u otros jugadores. Pero ¿encorsetarse siempre en el mismo? No.
Entiendo que si el máster se curra plantear un mundo entero distinto cada vez, con múltiples Pnjs todos dintintos cada vez, múltiples aventuras todas distintas cada vez y múliples resoluciones todas distintas cada vez... ¿Por qué puede costar tanto a ciertos jugadores, de vez en cuando, cambiar la forma de ver el mundo de sus personajes? ¿De probar ser distinto? ¿De saborear otra forma de jugar?

Dudo que sea un esfuerzo tan grande.