sábado, 9 de marzo de 2013

Montaraces del Norte 2x08

La conversación entre Gandalf y Arathorn fue larga y parece que se aclaró algo, pero no hubo mucho tiempo para que nuestros montaraces pudieran enterarse del asunto: eran necesarios en el norte. Había certeza de que el dúnedain oscuro, Belegost, estaba por la zona. 

Salieron rápidamente, intercambiando pocas palabras con amigos y familia, rumbo norte, hacia las Landas de Etten. Durante días Díndae y Thorongil rastrearon y al final dieron con unas huellas de botas que no eran de trasgos. 
Una noche, tras una larga marcha, llegaron a un lugar donde un hombre de negro junto con unos orcos altos aguardaba a alguien. Los emboscaron, hiriendo al hombre; los orcos cargaron con él, pero las flechas de Díndae y la cargas de Thorongil y Kargor propiciaron que se giraran a enfrentarse a los montaraces. Las flechas de Díndae siguieron silbando y remataron al embozado, y las hojas de sus amigos masacraron a los orcos.

El hombre era Belegost, en efecto. Kargor escupió a su cara e, indignado, arrancó la estrella de Arnor del pecho del traidor. Allí, cerca de la sombra del monte Gram, un chillido ensordecedor los dejó aterrorizados: una figura oscura, a caballo, se mostró a la luz de la luna a casi media milla al norte... ¡habían impedido la reunión de Belegost con un servidor del Señor Oscuro!